LIMPIAR AZULEJOS | Adiós a la suciedad en los azulejos: el truco definitivo que está arrasando

Un azulejo reluciente nos librará de todo espejo. Este elemento decorativo que reina en cuartos de baño y cocinas aporta un brillo especial en cada estancia en la que lo colocamos. Sin embargo, un mínimo descuido en nuestro ritual de limpieza se hará evidente en seguida.

No siempre contamos con el tiempo suficiente como para limpiar la estancia y dejar un margen hasta que se seque. Por eso, pasa la fregona por la cocina a menudo es un suplicio o asear el cuarto de baño no sirve para nada si alguien tiene una urgencia y necesita entrar en seguida.

Por eso, aquí te dejamos un truco para que tus azulejos queden impolutos sin necesidad de secarlos posteriormente con otro trapo. Lo único que tendrás que hacer es implementar un producto que todo el mundo tiene por casa en tu rutina habitual; con un chorro bastará para marcar la diferencia.

Este ingrediente secreto es el alcohol. Deberás mezclarlo con agua, un chorro de lavaplatos, y el desinfectante de tu preferencia, como puede ser el de la marca Disiclin. Una vez hayas mezclado bien los ingredientes, empapa bien tu estropajo y frota los azulejos.

Podrás echar este producto tanto en los azulejos de la cocina como en los del cuarto de baño. El alcohol será el producto que fomente el secado con solo pasar el estropajo. Además, es una fórmula excelente para eliminar la grasa acumulada.

Ten en cuenta que cuando cocinas muchas veces la comida termina salpicando paredes y superficies. Lo más recomendable es que elimines las manchas cuanto antes en lugar de dejarlas secar, ya que la grasa es muy incómoda tanto de limpiar como para le tacto. Por otro lado, dejará cualquier textil pegajoso y, si se te mancha, olvídate de quitar los restos fácilmente.

Otro de los grandes problemas de la limpieza no son solo los azulejos, sino también las juntas. Estos espacios entre pieza y pieza tienen tendencia a coger un color oscuro y dejar rastros de moho. Para que esto no ocurra, puedes combatirlo con vinagre blanco y zumo de limón. Tan solo se necesita vaso y medio de vinagre, zumo de un limón y agua caliente. También se puede echar aceite esencial para darle un mejor olor.

Después de retirar la suciedad más externa como polvo o restos varios, se aplica esta mezcla, limpiando por todos lados. Posteriormente, se deja secar y ya se tendría todo limpio. Es fundamental tener una rutina de limpieza acorde con el tamaño de nuestro hogar y que no descuide en exceso las superficies que no requieren de un cuidado constante.

Recuerda que en nuestra sección de Decoración tienes disponibles multitud de trucos para abordar la limpieza de la casa de forma mucho más amena. Haz de tu rutina semanal una tarea mucho más sencilla a base de consejos caseros que además te ahorrarán unos cuantos euros. Además, conocer los métodos correctos para limpiar según qué útiles o estancias podrá hacer de tus rutinas algo mucho más factible en cuanto a duración.