la solución japonesa para ganar espacio en el armario

la solución japonesa para ganar espacio en el armario

Durante el otoño y el cambio de estación, no es raro poner orden en el armario, no sólo para limpiar los muebles del interior, sino también para hacer una selección. También es el mejor momento para reorganizar bien las estanterías, en lugar de enterrar sillas y sillones junto a la cama. De este modo, la casa parecerá más organizada y nos costará menos encontrar el vestido que queremos ponernos. Organizar el armario a la perfección, incluidos los zapatos, puede parecer una tarea interminable y agotadora, nada agradable, no según Marie Kondo. En su bestseller, la escritora japonesa aborda un tema muy popular, la economía doméstica. A través del método KonMari, podemos revolucionar la limpieza de la casa, pero también ganar espacio y tenerlo todo en orden.

Perchas para los zapatos: el sencillo truco con el que mantendrás el calzado ordenado y como nuevo

Poner en práctica las reglas japonesas ayudará a ordenar las cosas de forma más precisa y meticulosa mediante pequeños trucos. A diferencia de otros procedimientos, hay que proceder por categorías de objetos, que deben recogerse en una superficie plana, para analizarlos lo mejor posible y elegir si tirarlos o no. Esta elección se hace siguiendo una pregunta que siempre debemos hacernos, a saber, si ese objeto nos hace felices. El objetivo es dejar en casa sólo aquellas cosas que se relacionan con momentos felices y transmiten alegría. Así, debemos deshacernos de la ropa de tallas más pequeñas, que puede desanimarnos al mirarla. Deshagámonos de la ropa interior y los calcetines estropeados, las bufandas rotas y los zapatos destrozados, dejemos sólo lo que usamos a diario. Una vez identificadas las prendas, tenemos que ordenarlas correctamente para que nuestro armario y nuestros cajones estén siempre ordenados. Dividimos el espacio interior por categorías, las camisas por un lado, luego los jerseys, los pantalones y así sucesivamente.

La verdadera innovación es la forma de doblar la ropa, sin ponerla una encima de otra, nos costaría encontrarla rápidamente. Todo debe estar a la vista, mejor enrollarlas y colocarlas una al lado de la otra. Dentro de los cajones utilizamos separadores, será más fácil mantener las cosas ordenadas. Colgamos la ropa, chaquetas y camisas, siguiendo un criterio preciso: de la más oscura y pesada a la más clara y veraniega, a la izquierda las prendas más largas, a la derecha las más cortas. También intenta dividir los zapatos por tipos, como los deportivos, las botas, los zapatos de salón y las sandalias. Ordénalos dentro del zapatero, colocando los zapatos más ligeros arriba y los más pesados abajo.

Adiós a la barra de colgar

De Japón nos llega el extraordinario método para ordenar los armarios y deshacernos de la plancha. Si no queremos perder horas delante de la tabla de planchar, es importante lavar la ropa en la lavadora sin llenar el tambor y colgarla inmediatamente, dejando al final las prendas más largas.

Lo ideal es colgarlas directamente en la percha y dejar que se sequen eliminando el mayor número de arrugas posible con las manos. Una vez seca, cogemos la prenda y la doblamos varias veces a lo largo hasta obtener un pequeño rectángulo.

Doblar camisetas sin arrugas: el método japonés

Veamos ahora un tercer sistema para doblar camisetas. Explicaremos el método de Marie Kondo, escritora japonesa y autora de numerosos libros de economía doméstica de gran éxito. El método para doblar camisetas explicado por Kondo forma parte del llamado método "KonMari", un sistema desarrollado para ordenar el espacio del hogar de la mejor manera posible.

Siguiendo la técnica japonesa, tendremos que convertir la camiseta en un rectángulo. Veamos los pasos a seguir:

  • colocar la camiseta sobre una superficie de trabajo, como una mesa, una cama o una tabla de planchar;
  • con las manos, alisa la prenda para eliminar los distintos pliegues;
  • dobla ambos bordes de la prenda hacia el centro para formar la base de un rectángulo;
  • doblar la camiseta por la mitad a lo largo
  • volver a doblar la prenda hasta obtener un rectángulo perfecto.
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