el giro de rosca de la lavadora para lavar chaquetas y abrigos plumas sin estropearlos

Cambio de armario 2024: el giro de rosca de la lavadora para lavar chaquetas y abrigos plumas sin estropearlos

A medida que se acerca el verano, la ropa de abrigo puede guardarse por fin, pero ¿te has preguntado alguna vez cómo lavar tus chaquetas y plumíferos en casa? Sigue nuestros consejos y no tendrás que llevarlas a la lavandería. Así ahorrarás dinero y no correrás el riesgo de estropearlas.

Cuídalas ahora, mientras el sol brilla en el cielo, para deshacerte de cualquier resto de humedad, y así las encontrarás limpias y perfumadas cuando bajen las temperaturas.

Lavar chaquetas y plumas: el método infalible

Antes de empezar, echa un vistazo a la etiqueta: encontrarás la temperatura máxima tolerada, la temperatura recomendada y el tipo de lavado sugerido para mantener tus prendas en perfecto estado.

Bien, ahora asegúrate de que no queda nada en los bolsillos: retira las monedas, los objetos olvidados con el tiempo, pero también los pañuelos, los papeles y las hojas de tabaco que, como saben los fumadores, desgraciadamente pueden colarse por las costuras. Trata todos los restos de suciedad de los puños, el cuello, las axilas, el interior y el exterior con un quitamanchas.

A continuación, ponlos del revés y mételos en la lavadora. Selecciona el programa para productos delicados, a 30 grados como máximo. Vierte en el cajón un detergente neutro y evita el suavizante o, peor aún, la lejía. Inicia el ciclo y espera a que termine.

Lavar a mano

Llena un barreño o una bañera con agua templada. Añade un vaso de vinagre de sidra y una cucharada de bicarbonato, y deja la ropa en remojo durante al menos 2 horas.

Acláralas rápidamente y prepara el segundo paso: vuelve a llenar el barreño o la bañera con agua templada y añade unas diez gotas de aceite esencial de aguacate para asegurar una suavidad suprema. Déjalas en esta solución durante una media hora, acláralas bien y escúrrelas con fuerza. Secar al aire libre, a ser posible fuera de la luz solar directa. Colócalas en horizontal para que el acolchado no se acumule en la parte inferior por efecto de la gravedad.

Sacúdelas y gíralas de vez en cuando, masajeando el tejido para inflar y colocar las plumas.

Si tienes secadora, acuérdate de parar el programa cada 30 minutos, sacudir los plumones, dejarlos enfriar y continuar a intervalos regulares.

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