Policiales en Mendoza

Un chico de 19 años fue golpeado con un ladrillo en la cabeza y quedó desfigurado

Un joven de 19 años fue asaltado y después golpeado por cuatro personas en San Martín, a la salida de una fiesta de fin de año, en la madrugada del 1 de enero. El padre de la víctima expresó: “Le pido a la Fiscalía de San Martín que atrape a esa gente porque están preparados para matar”.

Según relató la víctima, luego de salir del evento realizado en la cancha de San Martín, a las pocas cuadras fue asaltado por un grupo de jóvenes que le robaron el celular. Pero no terminó ahí, sino que al poco andar fue golpeado de atrás y cayó al suelo.

En ese momento, Facundo llegó a ver que se trataba de cuatro jóvenes más grandes que él, quienes le pegaron con un ladrillo en su cara y perdió la conciencia.

Cuando se recuperó, y sin entender mucho qué había pasado, se levantó con la ayuda de un amigo con quien había ido a la fiesta, y que también fue golpeado, aunque no con la misma violencia.

Juntos caminaron tres cuadras, hasta que llegaron a una estación de servicio de calle Mitre y Pueyrredón, de San Martín, donde los empleados llamaron al 911 para pedir la asistencia de una ambulancia y de la Policía.

Eran cerca de las 8 del sábado. En ese mismo momento llegó Mario, padre de Facundo, quien salió a buscarlo por las calles debido a que al ver que su hijo no había regresado a la casa ni se había comunicado con él, tuvo un mal presentimiento.

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Cuando lo vi casi me muero”, manifestó Mario y detalló que no podía creer que a su hijo se le caía la mandíbula.

“Lo llevaron en la ambulancia al Hospital Perrupato, y me dijeron que por la complejidad de las lesiones y fracturas lo tenían que trasladar al Hospital Central”, donde permanece internado y podrían operarlo el viernes. Y ya le adelantaron que la recuperación será lenta y tardará de entre tres meses y un año.

A mi hijo no lo mataron porque debió pasar alguien, pero tienen que atrapar a los que le hicieron esto porque van a matar a otro chico”, repetía una y otra vez Mario, completamente angustiado por la situación.

Facundo vive en Maipú con su madre. Allí juega al fútbol en el Club Gutiérrez. La noche del 31 lo pasó con su padre en San Martín, donde no conoce mucho y tampoco tiene amigos ni conocidos, por eso fue a la fiesta junto a un amigo de su barrio. “Yo los llevé hasta la fiesta y yo los iba a buscar, pero no volvieron más”, dijo el padre.

“Ahora está muy dolorido, tiene la mandíbula suelta, se para y se le cae, está con suero, no puede comer, menos puede hablar. Perdió dos dientes y una muela. También tiene fractura del tabique nasal. Me dijo lo del ladrillazo con un teléfono y con señas. Le tienen que hacer una cirugía muy compleja, le tienen que poner plaquetas en las dos partes de la mandíbula con tornillos. Perdió todo por estos delincuentes que están preparados para eso y están preparados para matar”, insistió el padre de Facundo.

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“La Fiscalía de San Martín habló conmigo, me tomó declaración y me dijeron que están investigando y tratando de buscar cámaras que hayan grabado el hecho”, agregó Mario.

Queja hacia la organización

Quiero hacer la denuncia en la Cámara de Derechos y Garantías”, aseveró el padre del chico golpeado, indignado con la fiesta, que para él no fue controlada ni organizada.

“Es mentira. Nadie controló nada. En qué cabeza cabe que iban a hacer una fiesta supuestamente controlada y oficializada con más de 10 mil chicos en una cancha, que después los sacaron a todos juntos a las 6 de la madrugada, y la Policía no podía hacer nada con tantos chicos”, dijo el hombre mientras su hijo permanece internado en el Central.

Y siguió: “Pienso que hay intereses creados. Las entradas costaban entre $1.500 y $2.500. Los chicos que entraban les sacaban el alcohol, pero les vendían adentro. Entonces, ¿qué cuidados hubo en esa fiesta? Fueron dos organizadores privados y desconozco la autorización que consiguieron para que entraran tantos chicos. Alguna irregularidad hubo, porque hicieron una fiesta así en vez de abrir varios bares para que no haya aglomeración de chicos por la pandemia”.

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