Policiales en La Pampa

Evoluciona favorablemente el policía envenenado

Gabriel Páez Albornoz permanece internado en una sala de terapia intensiva desde el 7 de septiembre pasado cuando ingirió un licuado que le preparó su pareja y en el que habría utilizado veneno.

El policía de 37 años pelea por su vida en una sala de terapia intensiva y en las últimas horas le retiraron la asistencia respiratoria mecánica para evaluar su evolución. El hombre está consciente y se intentan distintas estrategias médicas para que pueda ingerir alimentos.

Por el hecho fue detenida su esposa, Yanina Coronel, de 31 años. La mujer habría preparado el licuado y se lo habría dado durante varios días, según contaron familiares del policía internado.

El 5 de septiembre, siempre según las mismas fuentes, habría aumentado la dosis porque consideraba que no le hacía efecto. El 9 de septiembre, luego de las actuaciones judiciales, la mujer fue detenida.

Se estableció que le mezclaba Metomil 90 en el licuado. Los familiares del policía niegan que hubiera violencia de género, como declaró la esposa.

Veneno

El hecho se inició el pasado domingo 5 de septiembre cerca de las 20, cuando Gabriel Páez Albornoz (37), un oficial de la policía de La Pampa, bebió en su trabajo de un licuado de banana que se presume le había preparado su esposa, Yanina Coronel (31).

Se peritó la licuadora, que ya había sido lavada y guardada, y se determinó que tenía restos de la misma sustancia El hombre comenzó a sentirse mal, por lo que fue trasladado rápidamente por sus compañeros al Hospital Lucio Molas, de la ciudad de Santa Rosa, La Pampa.

En ese interín, un perro, que era la mascota de la comisaría, bebió del resto del licuado que había dejado Albornoz y cayó muerto al instante en la dependencia.

El fiscal Oscar Cazanave tieen la causa a su cargo. Una de las primeras medidas que tomó fue la de ordenar un peritaje sobre el vaso y la licuadora donde se había realizado el licuado, lo que implicó que se realizara un allanamiento de urgencia a la vivienda que Albornoz compartía con su esposa y con el hijo de ambos, de cinco años.

A su vez, los médicos que atendían a la víctima comenzaron a hacerle estudios clínicos, los cuales determinaron que el hombre había ingerido un fuerte insecticida utilizado en zonas rurales, llamado Metomil 90.

El fiscal explicó que la mujer fue detenida porque «era la única persona que estaba en contacto con la preparación del licuado” y, luego, fue más preciso: “Logramos recrear que ese insecticida estaba en el batido y que su esposa fue quien lo preparó”.

Tras el arresto, la mujer hizo uso de su derecho a negarse a declarar, por lo que el fiscal dispuso su prisión preventiva, que fue morigerada con un arresto domiciliario controlado con una tobillera electrónica, añadieron los voceros.

Esta decisión se tomó debido a que Coronel está a cargo del hijo que tuvo con la víctima y no tiene familiares que puedan asistirlo.

Fuentes judiciales informaron que además del hecho de envenenamiento se investiga si el ataque fue en un contexto de violencia de género, por lo que se solicitó a varios organismos informes de posibles denuncias realizadas por la mujer, aunque por el momento no se detectó ninguna.

«Se solicitó información al Consejo de la Mujer, al área de género de la municipalidad y a las comisarías. Hasta el momento no hubo informes de denuncias previas», aseguraron las fuentes.

Fuente: Plan B Noticias

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