Policiales en Buenos Aires

Un día de furia en la Ciudad: persiguió a un ladrón y le pegó dos tiros

La inseguridad a veces genera reacciones intempestivas y peligrosas. Eso fue lo que le pasó a un joven de 25 años, quien ayer sufrió el robo de su motocicleta y decidió actuar en caliente. Tanto, que terminó aprehendido acusado de pegarle dos tiros en las piernas a un delincuente, tras una persecución de cinco cuadras, aunque horas más tarde recuperó la libertad.

También quedó demorado por un buen rato su padre, que fue quien lo cargó en una camioneta para salir a la búsqueda de los ladrones.

El herido, de 15 años, tuvo que ser derivado a un hospital. Pero por ser un menor inimputable, después de las curaciones de rigor, ya que está fuera de peligro, podrá regresar a su casa sin ningún tipo de impedimento legal.

La situación de su presunto cómplice, de 23 años, es un poco más compleja, ya que él sí deberá dar cuenta de sus actos ante el fiscal penal en turno de La Plata, Juan Cruz Condomí Alcorta. Lo atraparon por increpar a la Policía en la escena donde asistían al baleado.

Todo arrancó a las nueve y media de la mañana de ayer cuando, en la calle 70 entre 15 y 16, dos jóvenes interceptaron a quien fue identificado como J. M. para sustraerle la moto Honda XR 150 que estaba sacando de su domicilio.

En esas circunstancias, enseguida pudo avisarle al padre de lo que había ocurrido. Por eso el hombre, llamado M. M., encendió una Toyota Hilux, con la que corrieron a los asaltantes. Claro que antes el joven damnificado decidió agarrar una pistola 9 milímetros que guardaban en su casa por razones de seguridad.

Fue así que, en un par de minutos, pudieron ver a los sospechosos cuando se desplazaban por 19 y 72, donde se desató la locura.

A los tiros, el chico de 25 años logró reducir a uno de los acusados, que terminó en el suelo con dos impactos en la pierna derecha (muslo y tobillo).

REVUELO ENTRE LOS VECINOS

La imagen de una persona con el brazo extendido mostrando un arma y, el estruendo de los disparos, provocó conmoción en la zona, ya que nadie entendía lo que estaba sucediendo en el lugar.

La violenta secuencia pudo ser registrada por las cámaras de la Municipalidad de La Plata, que también registraron el momento en que la Policía esposaba al tirador y lo subía a un patrullero.

Fuentes judiciales indicaron que el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta espera a J. M. en su despacho en la mañana de hoy, donde lo indagaría por el delito de “lesiones leves”.

Habrá que ver si se le suman cargos por haber sacado el arma de la vivienda.

Los mismos voceros explicaron que la tenencia habría quedado legalmente acreditada con la documentación de la ANMaC (Agencia Nacional de Materiales Controlados), no así la portación en la vía pública, que le está prohibida.

Respecto del padre, se indicó que para él no se labraron cargos, por lo que ya quedó desvinculado del caso.

POLÉMICA

Los mal llamados “justicieros” o, las acciones que se denominan “justicia por mano propia”, son motivo de un profundo debate en la sociedad, con voces que condenan esas reacciones y otras que las justifican en el hartazgo que genera la inseguridad y la falta de control del delito por parte de las autoridades.

El primer antecedente se registró en 1990, cuando un ingeniero, cansado de los robos, persiguió a dos delincuentes y los mató.

El profesional había sufrido una docena de asaltos y, siendo un experto tirador, no dudó en usar su arma para ultimar a los ladrones con un balazo en la cabeza a cada uno.

Por el hecho, después de varias instancias, el ingeniero fue condenado a la pena de tres años de prisión en suspenso por el delito de homicidio con exceso en la legítima defensa.

 

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