Mundo

‘Nos arreglamos día a día’: la alta tasa de pobreza en Argentina cae a medida que la pandemia disminuye

BUENOS AIRES, 30 de septiembre (Reuters) – Eduardo David Rodríguez lleva bolsas de frutas y verduras para vender en un mercado de productos frescos en Buenos Aires dos veces por semana para llegar a fin de mes con su familia. Apenas lo hacen.

Rodríguez, como cuatro de cada 10 argentinos, vive por debajo del umbral de la pobreza, una tasa que ha aumentado durante la pandemia de coronavirus que exacerbó tres años de recesión económica en el país, una vez entre los más ricos del mundo.

Rodríguez, de 40 años, vive con su esposa y dos de sus cuatro hijos en una pequeña casa en las afueras de la capital. No hay baño, agua corriente ni gas para cocinar.

“Trabajar aquí es duro, esa es la verdad, pero no hay otra opción que venir aquí y traer a la familia el pan de cada día”, dijo a Reuters, diciendo que gana unos 12.000 pesos mensuales, equivalentes a unos 60 dólares.

Con un ingreso de su esposa de 14.000 pesos y un subsidio estatal de 13.000 pesos, el ingreso familiar mensual suele rondar los 39.000 pesos (195 dólares), muy por debajo de los 67.000 pesos por debajo de los cuales una familia de cuatro se considera en la pobreza en Argentina.

El gobierno dijo el jueves que la tasa de pobreza se redujo al 40,6% en el primer semestre de 2021 desde el 42% anterior, en el país de 45 millones de habitantes que es rico en recursos naturales, desde ganado y maíz hasta gas natural, pero plagado de inflación. mala gestión y años de crisis cíclicas de la deuda.

“A veces solo podemos comer una cantidad limitada. No nos permitimos los lujos pero, bueno, gracias a Dios no nos morimos de hambre”, dijo su esposa María Eugenia González de Rodríguez, de 39 años, quien trabaja en una cooperativa municipal limpiando desagües pluviales. en el vecindario.

“A veces tenemos suficiente y otras no”, agregó. “Nos las arreglamos día a día”.

En su tiempo libre, Rodríguez enseña fútbol a niños y jóvenes de hogares pobres, para que puedan aspirar a una carrera profesional que alguna vez soñó como un escape de la pobreza.

“Me encanta estar con los chicos y vengo a hacerlo sin ningún compromiso y sin ningún sueldo. Lo hago por pasión, porque la verdad es que eso es lo que me hace seguir todos los días”, dijo.

Reporte de Miguel Lo Bianco y Claudia Martini; Escrito por Lucila Sigal; Edición de Adam Jourdan, Alistair Bell y Sandra Maler

Fuente Reuters.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba