Fernanda Iglesias relató su dramático regreso de España: «Lloraba y sentía que no podía respirar»

Este fin de semana, Andrea Taboada anunció por sus redes sociales que ya no será más parte de LAM desde el mes que viene, tras 7 años en el ciclo, y de inmediato se supo que su reemplazante será su “archienemiga” Fernanda Iglesias, que regresó de improviso de España.

La periodista reapareció este lunes en LAM tras solo dos meses de estadía en diversas ciudades de España, donde fue a probar suerte, y relató frente a sus compañeros la dramática situación que vivió en ese país y que la llevó a tomar la decisión de volver de un momento a otro.

Extrañaba mucho, al punto de tener una angustia en el pecho tipo un agujero que empezó un día. Creí que me iba a pasar, pero cada día me levantaba peor”, dijo Fernanda, que reconoció que “no se bancó” tener a su familia dividida en dos a la distancia.

“Pensé que me lo iba a bancar, pero extrañé mucho. Lloré tanto, pero tanto que sentí que no podía vivir, que no podía respirar y que no podía hacer nada”, dijo Fernanda, que contó que este fin de semana había planificado viajas a Sevilla a ver un espectáculo junto a la hermana de Georgina Barbarossa pero, en cambio, se volvió a Argentina.

FERNANDA IGLESIAS CONTÓ CÓMO FUE SU TORTUOSA ESTADÍA EN ESPAÑA A CAUSA DE UNA ANGUSTIA INCONTROLABLE

A la hora de explicar cómo fue el proceso que frustró sus planes de vivir en España, Fernanda acusó: “Me empezó a pasar al mes y medio de estar ahí. Me daba cuenta de que estaba cada vez peor”, contó y dijo que pidió ayuda profesional pero le ofrecían turno con un psiquiatra recién para septiembre.

“El jueves fui a la inmobiliaria donde trabajaba y les dije que no daba más. Dejé todo y me volví a Málaga”, contó la periodista, para reflejar el nivel de angustia que manejaba en su hacer diario, peses a que disfrutaba de un buen pasar económico y “lleno de oportunidades”.

“Tomaba un “rescue” de Flores de Bach y decía ‘no aguanto, no aguanto’; y el viernes vino una amiga, y nos sentamos en la computadora. Eran las tres de la tarde y saqué un pasaje para las 9 de la noche. Dejé todo allá”, cerró Fernando, que se reencontró este domingo con su esposo y si hijo pero dejó a su hija en casa de unos familiares en la península ibérica.