Se develó un misterio: el director del Banco Nación Claudio Lozano gana $ 350 mil

Se develó el misterio creado a partir de la polémica en torno al director del Banco de la Nación, Claudio Lozano. El presidente de la entidad, Eduardo Hecker, cobró en marzo un sueldo de bolsillo de “388 mil pesos (591 mil netos)” y los directores, como el economista K, “unos 350 mil pesos”.

Hecker, un respetado economista que fue presidente del Banco Ciudad y ministro de Economía del ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra, recibió ese sueldo y “así es uno de los presidentes de bancos de la Argentina que menos gana”, aseguró un vocero de la entidad consultado por Clarín.

El titular del Banco gana un poco menos que el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y mucho menos que la vicepresidenta Cristina Kirchner cuyas dos pensiones honoríficas llegan a 2,5 millones de pesos mensuales. Cristina renunció a su sueldo de vicepresidenta e inició un polémico juicio para cobrar la pensión de privilegio -que le corresponde- como presidente y la de Néstor Kirchner.

Estos datos salariales se conocieron cuando la mayoría de los sindicatos reclaman aumentos por la inflación del mes pasado que llegó a 6,7 por ciento.

Cuando Lozano, el mes pasado, denunció ante la Justicia el acuerdo del gobierno con el FMI y participó de marchas en contra de ese acuerdo, la oposición empezó a reclamar saber cuánto ganaba de suelo. Además, fue criticado por otros miembros del Frente de Todos y se abrió una polémica.

Lozano participa del directorio junto a Federico Maximiliano Sánchez, Cecilia Carmen Fernández Bugna, Martín Miguel Ferré Raúl Alberto Garré, Ángel Francisco Mercado, Guillermo Bernardo Wierzba y el ex senador K por Córdoba Carlos Caserio.

Los sueldos surgen de un pedido de acceso a la información pública que hizo Clarín y de precisiones de voceros de la entidad. La respuesta oficial está escrita en un lenguaje de abogados y solo puede ser entendida por un liquidador de sueldos. Y sin ningún número.

El sueldo del presidente del principal banco del estado nacional equivale a un salario de un secretario de Estado, según la resolución 749 de 1995 del ex ministro de Economía Domingo Cavallo. Y a los directores le corresponde un 90 por ciento de esa remuneración.

El sueldo de un secretario de Estado surge del decreto presidencial número 136 de marzo de esta año. Además, aquellos directores que vivan más allá de 100 kilómetros del banco recibirán un plus.

Clarín preguntó también por los asesores del Banco Nación y solo recibió una respuesta, otra vez, de cómo se componen sus honorarios, sin nombres ni cifras.

El Nación también tiene un régimen para los asesores del directorio. Los voceros del banco informaron que “Hecker no tiene asesores”.

Sin embargo, el presidente puede nombrar asesores hasta el tope de 19.800 unidades retributivas y los directores 11.000. Cada unidad retributiva vale 104 pesos, es decir que el presidente podria gastar hasta 2 millones de pesos mensuales en asesores, pero no lo hace porque no los tiene.

En cuanto a gastos de representación, el banco de la Nación no los tiene. Sin embargo, se le pagan los gastos a aquellos directores que tengan que viajar “cuando lo requiere el ejercicio de sus funciones o en forma circunstancial deba desplazarse de su lugar de revista”.

El mes pasado Lozano fue cuestionado por el diputado K Leandro Santoro, la portavoz presidencial Gabriela Cerruti y el ministro de Seguridad Aníbal Fernández, por la presentación de un amparo para declarar la “inconstitucionalidad y nulidad insanable” del acuerdo por la deuda con el FMI que firmó el ministro de Economía, Martín Guzmán.

En diálogo con Clarín, el economista relativizó los dichos de los funcionarios. “Ni Santoro, ni Cerruti ni Aníbal Fernández hablaron per sé de mi persona. Fueron interrogados por radio 10, por Clarín o por La Nación”.

“Lo que a mí me sorprende es la preocupación de ciertos medios para ver si me echan o no me echan”, expresó el ex diputado, que hace cuatro semanas encabezó una marcha con otros sectores críticos del Frente de Todos cuando la Cámara Baja se disponía a darle media sanción a la ratificación del acuerdo.

“Uno tiene que conocer sus propios límites de hasta cuándo permanecer en un Gobierno o no y si esa postura es tan extrema que a vos mismo te hace sentir que ya no sos parte. Si vos tenés una postura tan extrema, deberías preguntarte qué es lo que te lleva a permanecer allí”, había dicho Cerruti.

Por su parte, con su retórica particular, Aníbal Fernández también cuestionó a Lozano. “Hay que poner las cosas en su lugar, todo tiene un límite. El respeto no se puede perder y si uno va a judicializar acciones contra el propio Gobierno, ¿qué hace en el Gobierno? Uno no debiera decírselo, debiera él razonarlo. (…) No se le ha visto gestiones donde hayan descollado y demostrado que tienen tela para cortar”, provocó el ministro de Seguridad.

En ese momento, el jefe de Estado bregó por la unidad, retuiteó una entrevista de Santoro, con un título elocuente. “Todos los funcionarios tienen la obligación de estar alineados con el Presidente”, sostuvo el diputado. Durante la semana, el legislador aclaró que no se refería a los funcionarios de La Cámpora y todos las miradas se concentraron en Lozano.

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