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Quien es el “Pata” Medina, el sindicalista de la Uocra investigado por corrupción que quedó detenido por agredir a un policía

Su nombre fue sinónimo de ‘pesado’ por años en La Plata. Juan Pablo «Pata» Medina, cabeza del sindicato de la Uocra, temido por empresarios y políticos, se peleó a los tiros en la histórica Quinta de San Vicente, se atrincheró en su sindicato cuando lo quisieron detener y se lo vinculó a distintas causas de corrupción. Ahora es noticia porque fue golpeado mientras iba a un chequeo en un hospital y detenido tras agredir a un policía. 

Juan Pablo “Pata” Medina (64) había venido de Tucumán, su provincia natal, a la vieja Ensenada de Barragán para probar destino en la Destilería YPF, la mayor refinería de petróleo del país. Alguien le sugirió presentarse como delegado gremial y al primer rechazo vino la aceptación sin demasiado convencimiento. Hizo su experiencia activista en la empresa SADE Mayor Conversión, de Pérez Companc.

A partir de ahi, comenzó una carrera de ascenso. En 1985 asumió como vocal, en una elección donde la lista Celeste, encabezada por Ricardo Fernández, le ganó a Segundo Bienvenido Palma, secretario general de la CGT en breve período antes del golpe del 76.


El extitular de la Unión Obrera Construcción (Uocra) Plata Juan Pablo «Pata» Medina en acto. – Foto: Z Nievas

En el 97, ya era adjunto en el gremio y debió elegir su lugar en la disputa de la Comisión Directiva, seccional La Plata, con Gerardo Martinez (conducción nacional). Medina se quedó con otros tres miembros. Los trece restantes renunciaron. Fue su ascenso a la secretaría general.

Uno de sus primeros escándalos públicos tuvo lugar en 2006 en la histórica Quinta de San Vicente que perteneció a Juan Domingo Perón, cuando una facción de la UOCRA platense que él lideraba se enfrentó a los tiros con un grupo del gremio de Camioneros que conducía Hugo Moyano. Fue la tarde en que se volvió protagonista Emilio «Madonna» Quiroz, disparando contra trabajadores del sindicato que dirigía «Pata».

Mientras tanto, en La Plata seguía ganando poder. Tal fue así que durante las trágicas inundaciones que sufrió la ciudad de las diagonales en 2013, alguna de las facciones que respondían a él se trenzaron a piñas con militantes de La Cámpora. ¿El motivo? El reparto de la asistencia social que llegaba a los barrios en medio de la tragedia.

En 2017, con el cambio de gobierno, comenzaron las investigaciones para desmantelar las mafias sindicales. «Pata» Medina era uno de los más apuntados.

La fiscal federal de Quilmes, Silvia Cavallo, lo denunció en septiembre de ese año por extorsión y pidió una serie de pruebas sobre un tiroteo y presiones de “Pata” Medina, que obligaron al retraso de las obras de la estación del ferrocarril Roca.

En ese momento, la Justicia federal embargó más de 7 millones de pesos y unos 328 mil dólares.

La fiscal pidió ayuda a la AFIP y a la Unidad de Información Financiera (UIF), organismos que revelaron que la empresa «Abril Catering», en lugar de vender sandwiches de miga hacía enormes operaciones de cambio de cheques por efectivo sin estar autorizada por el Banco Central.

Así se puso la mira sobre los “directivos” de Abril, Juan Horacio Homs, Liliana Beatriz Frontan y Gabriela Betsabe Masselos (pareja del primero). Pronto se encontró que Abril tenía a su nombre 40 vehículos de alta gama, camiones utilitarios, un avión y un barco, y se sospechó que eran una “pantalla” del gremialista.

El día que Medina se atrincheró para evitar que lo detengan. Foto: Z.Nievas

El día que Medina se atrincheró para evitar que lo detengan. Foto: Z.Nievas

Entonces, la fiscal Cavallo sostuvo que los fondos de «Abril Catering» provenían de maniobras financieras ilegales y extorsiones de Medina y su pareja, la ex policía bonaerense María Fabiola García, dándole otra dimensión a la investigación. Según fuentes sindicales, García «era el nexo del “Pata” con un sector de la Policía Bonaerense».

Ante el pedido de detención, en ese momento «Pata» Medina se atrincheró en su gremio con neumáticos quemados, bombas molotov y una férrea defensa. Finalmente, la policía logró detenerlo tras algunas horas.

Durante la investigación, la Justicia detectó en un año depósitos, cambio de cheques por efectivos, depósitos y trasferencias por 155 millones de pesos, todo en un solo banco. También la supuesta asociación ilícita que giraba alrededor de Medina compró 8 inmuebles -varios en Esenada- por casi 10 millones de pesos (todos en números redondos), casi 100 autos y camiones, un avión Beechcraft Baron 58, un yate llamado Bastian II, un helicóptero, joyas por 350 mil pesos y dólares por 3 millones.

Como prueba del vínculo entre Catering Abril y el sindicalista, se detectó que Medina y su esposa María Fabiola García tenía cinco cédulas azules para manejar autos de alta gama que están a nombres de la empresa.

En 2019 se secuestraron más de 30 autos de lujo entre los que hay marcas como Ferrari, Mercedes Benz y BMW. Pertenecían al empresario chaqueño Cristino Villalba, quien, según confiaron a Clarín fuentes judiciales en ese momento, tenía vínculos con Horacio Homs, apuntado como el testaferro de Medina.

El momento en el que el "Pata" Medina fue detenido tras golpear a un policía.

El momento en el que el «Pata» Medina fue detenido tras golpear a un policía.

Hace pocas semanas su nombre volvió al centro de la escena cuando se difundió una cámara oculta, grabada el 2 de abril de 2017 por agentes espías en unas oficinas del Banco Provincia, donde una comitiva por senadores, ministros provinciales y empresarios discutía cómo meter preso al «Pata». Medina tomó ese hecho para denunciar que el gobierno de Vidal «armó» las causas penales en su contra.

Medina, que todavía sigue investigado por diversas causas de corrupción, se había acercado nuevamente a La Plata para asistir a un control médico. La ciudad no es la misma que en los años donde su nombre era sinónimo de fuerza. Una patota, presuntamente sindical, lo recibió con insultos y golpes en la puerta del hospital. Cuando se insultó con un policía, se lo llevaron detenido.

Son otros tiempos para el líder sindical. 

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