Patricia Bullrich se fortalece en el Gobierno: los elogios por el operativo en el Congreso, una visita a Bukele y la candidatura que no la seduce

Patricia Bullrich se fortalece en el Gobierno: los elogios por el operativo en el Congreso, una visita a Bukele y la candidatura que no la seduce

Son días felices de gestión para Patricia Bullrich, aseguran quienes conocen a la ministra de Seguridad desde hace tiempo y ven cómo nuevamente logró reinventarse y transformar una derrota electoral dura como la del año pasado en una oportunidad para convertirse en una primera línea dentro del Gobierno.

Aun en un contexto que no es el que hubiera soñado cuando fue candidata a presidenta, Bullrich transita el primer semestre de gestión en Seguridad con la satisfacción de ser una de las pocas funcionarias de Javier Milei que se mueve con libertad de acción y escapa al rígido esquema de toma de decisiones que involucra al presidente, pero también a sus dos principales espadas, Karina Milei y Santiago Caputo.

Las encuestas recientes muestran a Bullrich como la ministra de mejor imagen positiva, promediando el 50% en los relevamientos y superando incluso al propio Milei. Como le pasó en gran parte del gobierno de Mauricio Macri, hay un reconocimiento mayoritario a su trabajo en un área compleja y no está expuesta a críticas por el rumbo de la economía o la toma de decisiones que involucran al Presidente.

Ese rédito lo notó la semana pasada, cuando afrontó su mayor desafío desde que asumió y lo surfeó de manera exitosa. La manifestación en contra de la Ley Bases que aprobó el Senado el miércoles fue controlada por las fuerzas de seguridad, que evacuaron la zona y detuvieron a decenas de militantes de grupos kirchneristas y de izquierda, balas de goma de por medio pero sin tener que lamentarse heridos de gravedad. Esa fue la imagen que recibió de manera mayoritaria la opinión pública, aseguran quienes trabajan cerca de Bullrich e incluso la propia ministra definió el operativo como "perfecto".

Su influencia en el gabinete y su relación con Milei

Patricia Bullrich cultiva desde antes de las elecciones pasadas una relación de mucha afinidad ideológica con Milei. Eso no implica que en campaña haya salido a cruzarlo fuertemente, quizás consciente de que el libertario la superaba en intención de voto y que le quitaba ese protagónico papel que ella buscaba tener, como principal opositora al candidato kirchnerista Sergio Massa.

Pero la relación siempre fue buena y la ratificaron días después de la primera vuelta, con un abrazo en los estudios de TN, poco después de que el PRO, con Macri y Bullrich a la cabeza, sellaran un acuerdo electoral hacia el balotaje con Milei. El resto es historia conocida: apenas asumió, Milei la ratificó como ministra de Seguridad y persona de extrema confianza dentro del gabinete, desplazando del sector a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que quería ese área bajo su órbita. Ese agradecimiento mutuo sigue vigente, más allá de que a veces parezca que Milei le marcó ciertos límites a la que, en los hechos, es su funcionaria.

En El Salvador, de visita a Bukele. Foto: EFE.

En el primer semestre de gestión, Bullrich se manejó con mucha libertad de acción, que conserva. Ubicó a referentes propios en distintas áreas de la estructura nacional e intentó ir captando adhesiones de otros sectores, como muestra de fortaleza. Fue una de las pocas ministras que estuvo al margen de las internas cuando Nicolás Posse era una figura ascendente como jefe de Gabinete, y es, todavía, ajena al ajedrez que mueven puertas adentro Karina Milei y Santiago Caputo. Ambos la respetan, y ella evita cualquier cruce.

Cuando en su mesa chica se le consulta por su ambición interna dentro del Gobierno, Patricia responde convencida que quiere dedicarse a la gestión de Seguridad y que en todo caso las cosas irán llegando luego. Pero el alto perfil lo mantiene siempre, fiel a una carrera de más de cuatro décadas en cargos públicos. Por eso, en estos días vendió fuerte su visita a Nayib Bukele en El Salvador, donde realiza recorridas por cárceles para interiorizarse en el manejo de la seguridad del país centroamericano.

Como fruto de la reunión bilateral entre el Presidente @nayibbukele y el Presidente @JMilei, le damos la bienvenida a la Ministra @PatoBullrich, al país más seguro de América Latina.

Es un verdadero placer recibirla en El Salvador, estoy seguro de que esta visita desde… pic.twitter.com/rxhuR8rqBz

— Gustavo Villatoro 🇸🇻 (@Vi11atoro) June 17, 2024

El desafío de "los liberales del PRO" y la candidatura que no la tienta

"Apertura Republicana, los liberales del PRO", se llama formalmente el espacio que Patricia Bullrich está construyendo junto al intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, en la provincia de Buenos Aires, y del que también participa el armador de Milei en suelo bonaerense, Sebastián Pareja.

Tras el primer acto, en Luis Guillón, en mayo pasado, casi todo el PRO referenciado en Mauricio Macri aisló a Bullrich y Valenzuela y dejó acéfala la conducción de Daniela Reich en el partido provincial. A Bullrich no le importó, más allá de haber denunciado un "Golpe de Estado" en medio de su disputa con el ex presidente de la Nación. Para julio, prepara un acto en La Plata, que espera movilizar mayor convocatoria y tiene la mira clara en las elecciones de medio término de 2025.

Patricia Bullrich, en una reunión de dirigentes del PRO con sectores liberales y republicanos.Patricia Bullrich, en una reunión de dirigentes del PRO con sectores liberales y republicanos.

A Bullrich no la seduce ser candidata ni en Provincia ni en Ciudad de Buenos Aires, aunque tampoco descarta serlo si la coyuntura así lo exige. Pero cada vez que puede deja claro que su figura es la de una dirigente nacional, armadora de equipos que logren hacer confluir al ala más dura del PRO con los libertarios.

Su relación con Macri está rota y difícilmente vuelva a recuperarse, más allá de fotos de ocasión en las que haya un saludo entre ambos. Patricia está convencida de que si fueran a un mano a mano por una senaduría de la Ciudad el año que viene, le gana la elección con comodidad. Pero insiste en que no le interesa jugar como candidata.

Aunque no lo diga públicamente piensa en 2027, quizás, como compañera de fórmula de Milei si decide ir por un segundo mandato o como presidenciable si el Presidente trastabilla y tiene que salir a buscar una referente de consenso entre diferentes sectores. Bullrich no se baja en ese sentido: sigue pensando que puede ser presidenta en algún momento.

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