María Julia Oliván apuntó a Victoria Tolosa Paz por Enrique Albistur: “Las pibas no se enamoran del dueño de la publicidad del AMBA”

La periodista María Julia Oliván cuestionó la frase de Victoria Tolosa Paz, quien dijo que «en el peronismo siempre se garchó» pero le apuntó con un tiro por elevación a su marido Enrique «Pepe» Albistur, amigo y asesor informal de Alberto Fernández: «Las pibas no se enamoran del dueño de la publicidad del AMBA».

Oliván expresó su rechazo a los mensajes que los candidatos dicen en campaña buscando el voto joven. Dijo que le resulta «cínico» y que no se trata muchas veces de los verdaderos problemas de los jóvenes.

En el texto, la periodista dijo que el sexo no es el tema principal para ese grupo etario, pero que sí lo es la dificultad que tienen para poder independizarse de los padres y poder acceder a un alquiler o al sueño de la casa propia. 

«Garchar -como tituló su columna- no es un tema. Yo creo que nada de eso es inspirador, ni aspiracional. Ahora bien, trabajar y estudiar en tu propio departamentito rentado, y ahí tener sexo o amigos o escuchar música, eso sí que es aspiracional. Pero justo eso, ni ms ni menos, es lo que los jóvenes de hoy no tienen«.

Fue entonces cuando mencionó a Tolosa Paz y le habló directo, con dureza: «Victoria, capaz para vos sí el sexo y el amor fue una inagotable fuente de progreso», disparó y reafirmó: «De respaldo».

Pero no quedó ahí porque luego -sin mencionarlo- habló de la pareja de Tolosa Paz, el empresario e histórico publicista Enrique «Pepe» Albistur, beneficiado con pauta oficial por el Gobierno y quien supo ocupar el cargo de secretario de Medios con Néstor Kirchner.

Repitió que el mensaje de que dio la ex coordinadora de la Mesa del Hambre «no está bueno»: «La mayoría de las pibas no se enamoran del dueño de la publicidad callejera del AMBA. Y porque el sexo no es un ‘problema’, pero sí genera mucha angustia no poder salir de casa«.

Sin decirlo, la periodista marcó el peso específico del publicista K para la candidatura de su esposa.

En su artículo, Oliván intentó deshilachar lo que para ella significó la frase de Tolosa Paz, que retumbó en medio de la campaña para las elecciones legislativas. Desde María Eugenia Vidal, Sergio Beni, Miguel Pichetto, Leopoldo Moreau, entre otros hablaron sobre la cuestión.

En ese sentido, completó: «Laburar de lo que querés, encontrar la oportunidad e independizarte, sí es un tema. Un tema que no se resuelve con discursos berretas y menos con reparto a granel de planes».

Oliván hablaba de la entrevista que en un tono informal y descontracturado, Tolosa Paz dio este domingo y que sus frases generaron revuelo. Destacó que «en el peronismo siempre se garchó” y reivindicó al “goce” y al “disfrute” como una parte muy importante de la vida.

“Vinimos para hacer posible la felicidad de un pueblo y la grandeza de una patria, y no hay felicidad de un pueblo sin garchar«, dijo la candidata, sin tapujos.

«Perdón, nosotros somos así. Lo que digo es parte importante de la vida: el baile, el disfrute, el goce, no lo vamos a ocultar. Somos seres humanos, nos gusta gozar, nos gusta divertirnos”, amplió la precandidata en charla con Pedro Rosemblat.

A 17 meses de llegada del coronavirus al país, remarcó que los jóvenes «están hartos de los aforos y quieren bailar«; y aseguró que para la primavera esos problemas serán solucionados porque en la provincia de Buenos Aires se marcó un «hito» por el «altísimo nivel de inmunidad«.

Oliván, sexo de grande y juventud peronista

En su columna con la que cuestionó a Tolosa Paz, la periodista relató sobre su pasado peronista mientras vivía en Monte Grande junto a su mamá y su papá. Contó que trabajó desde muy joven y que tuvo su primera relación sexual a los 24 años.

«Hasta los 24 años de mi vida no garché. Y hasta ese momento, e incluso por un tiempo más me imaginé peronista«, comenzó el texto en lo que luego sería una crítica a los dichos de la precandidata.

Expresó que comenzó a trabajar muy pronto y aclaró que no lo hizo por necesidad: «Éramos de clase media, laburantes pujantes con el éxito que decanta de tanto esfuerzo. Pero yo quería lo mío. Y fui a por ello».

Dijo también que en el medio de todo eso decidió aferrarse «a una fe que tenía como dogma la sexualidad reservada para el matrimonio. Por eso no garché durante ese tiempo»

Y completó: «Trabajé. Estudié. Hice changas. Creí en un Dios que me permitió protegerme de las tristezas y soledades que me cercaban. Pero no garché hasta los 24«, repitió.

La profesión luego la hizo desencantarse de otro dogma: el peronismo que Tolosa Paz metió en la cama.

DS

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