El furcio de Insaurralde y la pregunta de Cristina Kirchner a Axel Kicillof: “¿Por qué no decís mamá?”

Hubo precandidatos, clima electoral y definiciones filosas. Así transcurrió un nuevo acto de campaña, en el que Cristina Kirchner apuntó a la oposición, se metió en la interna del Frente de Todos y hasta trató de «ingenuo» a Alberto Fernández. Su aparición también dejó dos perlitas: una curiosa conversación con Axel Kicillof por las «personas gestantes» y una respuesta veloz ante un furcio de Martín Insaurralde.

La vicepresidenta fue la figura central de un acto en Lomas de Zamora, donde participó de la entrega de cunas y bolsos para bebés. Se trata de una nueva versión del Plan Qunita, que terminó en la Justicia tras la denuncia de irregularidades y sobreprecios. Y por el que recientemente fueron sobreseídos Daniel Gollán, Nicolás Kreplak y Aníbal Fernández.

Fue Insaurralde el primer orador. Fue él, también, el primero en descargar sus críticas a la judicialización de Qunita, en la que involucró al gobierno de Mauricio Macri.

«Hubo persecución judicial y dolor. Todos saben cómo funcionó esa causa y esos cuatro años macristas», dijo el intendente de Lomas de Zamora. Pero un error lo traicionó.

«Fueron víctimas Cristina, Daniel (Gollan), Nico (Kreplak)», enumeró el jefe comunal. La vicepresidenta no se la dejó pasar. Rápida, gesticuló desesperada a sus espaldas y, por lo bajo, le hizo notar el error: ella no fue procesada en esa causa.

Insaurralde trató de enmendar su equivocación. «Ah, ¿en esta no?… ¡Moralmente, moralmente!», reaccionó el intendente.

«¿Por qué no decís mamá?»

Minutos más tarde, antes de su propio discurso, Cristina volvió a tener protagonismo. Ocurrió cuando Kicillof se explayaba sobre los detalles del renovado plan Qunita y los beneficios adicionales en su nueva versión.

El gobernador bonaerense destacó que, para acceder al plan, será obligatorio realizarse controles prenatales en el primer trimestre del embarazo. En eso estaba cuando una de sus expresiones -siempre atento al lenguaje inclusivo- no pudo escapar al radar de Cristina.

«Además hay un dato escalofriante: en el momento del parto se revela que un tercio no fue nunca a un control previo. Es peligroso para el bebé y para la persona gestante. Con este plan Qunita no solo cuidamos al bebé…», dijo el ex ministro de Economía. Pero tuvo que detenerse.


Cristina Kirchner y Axel Kicillof, en un acto en Lomas de Zamora. Foto Andrés D’Elía

A su izquierda, la ex Presidenta asintió primero a sus palabras. Pero luego, delante de todos, planteó sus dudas ante el lenguaje del mandatario provincial. «Y la mamá, ¿por qué no decís ‘mamá’?», le preguntó la vicepresidenta.

«No, porque se puede autopercibir… ¡La mamá!», aclaró Kicillof, con un suspiro de resignación.

Tan veloz como ella, él recogió el guante y salió airoso contagiando entusiasmo electoral: «Claro, es todo complicado de decir… Pero, mirá: ¡Es complicado de decir pero es fácil de hacer el reconocimiento de los derechos!».

El gobernador se ganó el cerrado aplauso del auditorio, aunque de fondo el micrófono captó la voz de Cristina que insistía: «¡Yo digo ‘la mamá’! ¡Yo digo ‘la mamá’!».

LM

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